¿Qué es la educación financiera?

Según la OCDE, la educación financiera puede definirse como «el proceso por el cual los consumidores/inversores financieros mejoran su entendimiento de los productos, conceptos y riesgos financieros y, mediante información, instrucción y/o asesoramiento objetivos, desarrollan las habilidades y la confianza para llegar a ser más conscientes de los riesgos y oportunidades financieras, para realizar elecciones informadas, saber dónde dirigirse en caso de requerir ayuda y adoptar otras acciones efectivas para mejorar su bienestar financiero»1.
En definitiva, la educación financiera consiste en desarrollar iniciativas tendentes a familiarizar a los ciudadanos con las cuestiones financieras, de forma que las decisiones financieras de los particulares se adopten desde una esfera de mayor conocimiento de los productos y servicios financieros que mejor se adapten a sus necesidades.

Estrategia nacional de educación económica y financiera (EEF): una propuesta para su implantación en Colombia

El desconocimiento y desinformación generalizados de la población colombiana sobre temas básicos de economía y finanzas limitan la capacidad de los ciudadanos para tomar decisiones fundamentadas y consistentes en este aspecto básico de la vida contemporánea. Así mismo, la falta de desarrollo de competencias relacionadas con estos temas impide que las personas participen activa y responsablemente en procesos económicos muy importantes, lo cual, en un mediano plazo, influye negativamente sobre su bienestar individual y familiar, y retrasa el avance de la sociedad en su conjunto.

La escasez de competencias básicas para la toma de decisiones económicas y financieras de la población se manifiesta en los datos existentes sobre la situación y el comportamiento financiero de los hogares; igualmente se puede deducir de información anecdótica pertinente, como los conocidos casos de las “pirámides de ahorro” cuya dimensión e impacto negativo alcanzaron proporciones sin precedentes en varias zonas del país.
Esa evidencia de la necesidad de ofrecer educación económica y financiera (EEF) a los colombianos, junto con un marco legal favorable para su implementación y una creciente conciencia de sus efectos en el bienestar de la sociedad, han generado interés por desarrollar programas que la promuevan en algunas instituciones públicas, entidades del sector financiero1 y varias ONG. Estos programas tienen objetivos, contenidos, metodologías y audiencias muy variadas, y aunque se realizan con muy buena voluntad

1 La ley 1328 de 2009 (Reforma Financiera) estableció que las entidades del sector financiero deben desarrollar programas de educación económica y financiera ; dicha consagración se hizo como un Principio General y como una Obligación Especial a cargo de las entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera de Colombia y hace relación al desarrollo de programas educativos “respecto de los productos y servicios financieros que ofrecen las entidades vigiladas, de la naturaleza de los mercados en los que actúan, de las instituciones autorizadas para prestarlos, así como de los diferentes mecanismos establecidos para la defensa de sus derechos.” (letra f del artículo 3 de la Ley 1328 de 2009). Cabe precisar que esta previsión legal empezó a regir el 1º de julio de 2010. Estrategia Nacional de Educación Económica y Financiera Una propuesta para su implantación en Colombia 3

por parte de las instituciones que los adelantan, en la gran mayoría de los casos funcionan sin suficientes lineamientos, recursos o coordinación como para garantizar su calidad e impacto.
Hasta hoy no existe en Colombia un marco institucional que guíe y coordine las iniciativas de EEF con el fin de evitar la duplicidad de esfuerzos, optimizar los recursos destinados para realizarlas y compartir experiencias que conlleven a mejores prácticas y resultados en su desarrollo. Es justamente por esta razón que, en el contexto actual, el país requiere contar con una estrategia nacional de EEF, que coordine estos esfuerzos individuales y ejerza liderazgo para unificar una propuesta coherente en esta vía.

El esfuerzo por crear una estrategia nacional de EEF ha sido una bandera oficial en países como Brasil y la República Checa, entre otros, donde los gobiernos también han detectado, a través de encuestas y otros estudios, grandes falencias en la EEF de sus ciudadanos. Estrategias de EEF también se han implementado en países desarrollados como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Nueva Zelanda e Italia, donde, pese a los altos niveles de ingreso y estándares de educación de la población, se ha hecho evidente un escaso conocimiento financiero y una baja conciencia de las consecuencias que las decisiones económicas y financieras inadecuadas pueden tener en la vida de los ciudadanos.

Fuente: Estrategia Nacional de Educación Económica y Financiera-2010- Documento desarrollado conjuntamente por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Ministerio de Educación Nacional, el Banco de la República, la Superintendencia Financiera de Colombia, el Fondo de Garantías de Instituciones Financieras, el Fondo de Garantías de Entidades Cooperativas y el Autorregulador del Mercado de Valores.

EDUCARNOS FINANCIERA Y ECONÓMICAMENTE FORTALECE LAS BASES DE NUESTRO FUTURO, NUESTRA FAMILIA Y NUESTRA SOCIEDAD

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1 OCDE, «Improving Financial Literacy: Analysis of Issues and Policies», 2005.

Fuente: http://www.edufinet.com/index.php?option=com_content&task=view&id=283&Itemid=146

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